2.1.07

Après le Dèluge

En cuanto la idea del Diluvio se sosegó,
Una liebre se detuvo entre los pipirigallos y las campanillas moviles, y dijo su plegaria al arco iris, a traves de la tela de araña.
¡Oh! Las piedras preciosa que se ocultaban, - las flores que miraban ya.
En la gran calle sucia, se establecieron las carnicerias, y fueron lanzadas las barcas hacia el mar en alto, escalonandose, como en los grabados.
La sangre corrio, en casa de Barba Azul, - en los mataderos, - en los circos, donde el sello de Dios hizo palidecer las ventanas. La sangre y la leche corrieron.
Los castores edificaron. Los "mazagrans" humearon en las tabernas.
En la gran casa de vidrios, todavia chorreante, los niños de luto miraron las maravillosas imagenes.
Una puerta crujio, y, en la plaza de la aldea, el niño hizo girar sus brazos, cmoprendido por todas las veletas y gallos de campanario, bajo el deslumbrante aguacero.
Madame*** instalo un piano en los Alpes. la misa y las primeras comuniones se celebraron en los cien mil altares de la catedral.
Las caravanas partieron. Y el Splendide Hotel fue construido en el caos de hielos y noche del polo.
Desde entonces, la Luna oyo a los chacales plañendo en el vergel. Despues, en la arboleda violeta, llena de retoños, Eucaris me dijo que era la primavera.
- Brota, estanque; - Espuma, rueda sobre el puente y por encima de los bosques; paños negros y organos, relampagos y truenos, subid y rodad; - Aguas y tristezas, ascended y reanimad los Diluvios.
Pues desde que se disiparon, - ¡Oh, las piedras preciosas enterrandose, y las flores abiertas! - es un tedio! Y la Reina, la Maga que alumbra su brasa en la vasija de barro, no querra jamas contarnos lo que ella sabe, y nosotros ignoramos.

Arthur Rimbaud
Iluminaciones

El misterio vagabundea por el corazon de los desesperados


(...) La imaginacion, le recuerdo, es el ùnico talento del hombre. Creo, por ejemplo, que la novela El señor de los anillos, de Tolkien, describe en terminos muy claros el combate de este tiempo. Por un lado, el Señor de Mordor, el dueño de todo el poder pero que ha perdido un anillo: si no encuentra ese anillo no podra completar su maniobra de dominacion universal. Entonces despliega sus ejercitos de cadaveres vivientes, los orcos, los jinetes negros, monstruos desalmados, en el sentido de "haberles arrancado el alma". En el otro bando, los vagabundos errantes, los gnomos, los magos, los guerreros, los duendes y toda la gran marginalia de la existencia. Trasponiendo la alegoria vemos ese ejercito de zombies que hoy patrullan el mundo -soldados, medicos, jueces-, que estan inspeccionando cada rincon del alma buscando el anillo perdido. Esa operatoria de persecucion me hace sospechar que ese anillo perdido esta escondido entre los marginales, en los basurales de la cultura, en las selvas inexploradas de las humildes almas que defienden instintivamente su dignidad. Si hay una investigacion secreta para realizar es sobre los duendes, hadas y gnomos de nuestro tiempo. Esa pandilla invisible que, con o sin conciencia, esta en pie de guerra contra el Poder. El Poder sabe que puede ser mas peligroso un desgraciado harapiento de Harlem que toda la respuesta organizada por las instituciones contestatarias (...)

Enrique Symns
Invitacion al abismo